Oleada de solidaridad (y minutos de silencio) en Occidente por las familias de los mineros fallecidos en Cerredo

Degaña
photo_camera Ofrenda vecinal en el Monumento a la Familia Minera, en Degaña, este miércoles.

Numerosos Ayuntamientos se han sumado al luto por los trabajadores, cuyo multitudinario funeral se celebró hoy Villablino, con la presencia de Barbón y Mañueco. Degaña pondrá una placa con el nombre de los fallecidos en su monumento a la Familia Minera. 

Podría ser cualquier familia la golpeada por la tragedia, y eso lo saben bien en el Occidente asturiano, especialmente en las comarcas mineras del sur. Allí, donde este lunes se vivió una de las jornadas más negras de la historia de los accidentes mineros en España, el peor en las últimas tres décadas, con cinco trabajadores muertos y cuatro heridos. La mayoría, de la vecina provincia de León, donde este mediodía (concretamente, en Villablino) se celebró el funeral por su eterno descanso. 

El luto se extiende, estos días, a ambos lados de la frontera, y el dolor también. En Degaña, este martes, se guardaron cinco minutos de silencio frente al Ayuntamiento (y se encendieron velas en el monumento al minero); y en Salas, Tineo y Belmonte de Miranda, también se guardó silencio. El Noroccidente, por supuesto, también se ha sumado al luto (decretado oficialmente por el Principado en Asturias) y trasladar a las familias su sincero pésame. Así lo ha hecho Coaña, El Franco, Vegadeo, Santa Eulalia de Oscos y Tapia de Casariego, entre otros, además de Cangas del Narcea, Allande e Ibias.

«Asturias y León, tierras hermanas, lo son también en el dolor. Cinco fallecidos, trabajadores leoneses, han muerto. Siendo como soy de las cuencas mineras, sé bien lo que supone el dolor por las vidas que se lleva la mina. Mi corazón está con los fallecidos y sus familias. Con las madres que han perdido a sus hijos, con los hijos que han perdido a sus padres, con los padres que tienen que despedir a los suyos. Os acompañamos en el dolor y en el sentimiento», escribía en sus redes sociales, el presidente del Principado, Adrián Barbón, que asistió, este miércoles, al multitudinario funeral en Villablino. 

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Minuto de silencio frente al Ayuntamiento de Salas, este martes

También asistió el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y la Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico del Gobierno de España, Sara Aagesen. Además de la Delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, y la titular de Industria del Principado, Belarmina Díaz

Desde el Parlamento Europeo, en Bruselas, también el eurodiputado asturiano Jonás Fernández, recordaba la tragedia en Degaña. Hasta donde se desplazó, en la tarde del lunes, la vicepresidenta segunda y Ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. «El peso de la ley va a caer sobre las posibles responsabilidades que haya en torno a esta cuestión. En el siglo XXI nadie puede morir así, soy contundente. Nadie se puede enfermar ni nadie en una mina puede sufrir lo que ha pasado. Vamos a esperar al resultado de la investigación, que no es competencia del Ministerio de Trabajo», aseveró desde Cerredo. 

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Los presidentes Barbón y Mañueco se saludan en el funeral, junto a la ministra Aagesen y la delegada, Adriana Lastra

Mientras sigue la lluvia de condolencias, continúan también la investigación para esclarecer los hechos. Lastra, ha confirmado que «la mina tenía diferentes permisos, pero ninguno de explotación de carbón». «Tenían permiso de investigación y, en concreto, en esta planta tercera tenían permiso para la recogida de material, es decir, chatarra, los cuadros y demás, que hubieran quedado de la época de explotación de carbón, pero no tenían permiso para la extracción de carbón en ninguno de los pisos», señaló Lastra, añadiendo que los permisos, de hecho, «terminaban el 11 de abril». Por su parte, la consejera de Industria, Belarmina Díaz, confirmó que «el día 23 de septiembre de 2024, tuvo lugar una inspección rutinaria en la mina, y no se detectó nada anormal».