La comarca de A Mariña ha visto cómo, en los últimos meses, las tiendas oficiales de Vodafone en Foz, Burela, Viveiro y Ribadeo han cerrado sus puertas. Este movimiento, que deja a la zona sin puntos de venta directos de la operadora, responde a una "nueva distribución" y "reorganización" de la compañía, según fuentes del sector.
El cierre de las tiendas oficiales de Vodafone en A Mariña no es un caso aislado, sino que forma parte de una transformación más amplia en el sector de las telecomunicaciones. En los últimos años, se ha producido un giro en la estrategia comercial de las operadoras, que cada vez apuestan más por tiendas multioperador en lugar de establecimientos propios.
Profesionales del sector en A Mariña apuntan "las compañías prefieren distribuir sus servicios en tiendas multioperador, donde los clientes pueden comparar diferentes opciones y elegir la que mejor se adapte a sus necesidades". Además, indican que los productos más demandados en estos establecimientos son las plataformas de entretenimiento y los paquetes combinados de telefonía e internet.
Uno de los factores que explican este cambio es la tendencia a la baja en las tarifas de las operadoras. Mantienen que "actualmente, los precios son más competitivos que nunca, lo que reduce los márgenes de beneficio y obliga a las compañías a optimizar sus costes. En este contexto, mantener tiendas oficiales se convierte en un gasto prescindible para muchas marcas".
La salida de Vodafone de la comarca mariñana no es un caso aislado. Se enmarca dentro de una tendencia que afecta a otras regiones de España y coincide con la profunda reestructuración que atraviesa la compañía en el país. En mayo de 2024, el Gobierno aprobó la compra de Vodafone España por parte del fondo británico Zegona, en una operación valorada en cerca de 5.000 millones de euros. Este movimiento fue el preludio de una serie de cambios estratégicos destinados a "remodelar" la estructura de la teleco. Ya en mayo de 2023, Vodafone había anunciado su intención de recortar 11.000 puestos de trabajo en Europa en un plazo de tres años para simplificar su organización.
Nueva estrategia comercial
Desde la llegada del nuevo propietario, Vodafone España ha intentado relanzarse bajo la dirección de José Miguel García. Sin embargo, la compañía no lo tiene fácil en un mercado tan competitivo. En octubre de 2024, la operadora perdió 100.000 líneas móviles, una cifra que incluye 60.000 bajas relacionadas con la salida de Finetwork como revendedor de servicios.
Para contrarrestar esta situación, Vodafone ha firmado un acuerdo con Phone House, por el que comercializará sus tarifas y servicios en las 200 tiendas de esta compañía en España. Otra de las apuestas de Vodafone en esta nueva etapa es la mejora en la atención al cliente. La teleco ha anunciado la apertura de un centro en el polígono San Cristóbal de Valladolid, que contará con 150 teleoperadores en una primera fase y que tiene previsto alcanzar los 300 empleados.
Mientras tanto, en A Mariña, los clientes de Vodafone deberán adaptarse a este nuevo modelo sin tiendas oficiales. Aquellos que necesiten asistencia presencial tendrán que recurrir a tiendas multioperador o a la atención en línea, en un sector en constante transformación donde la presencialidad pierde peso frente a la digitalización y la automatización.