El juez afirma que la valoración negativa al docente querellante «no ha producido ningún daño» a su expediente; absuelve también al entonces director José Ignacio Nieto y destaca que el papel de Fernández, jefe de estudios en aquel momento, solo era «dar fe»
Después de ser acusado en 2021 de un delito de obstrucción a la justicia, el actual director del Instituto Carmen y Severo Ochoa, Jesús Manuel Fernández (conocido como “Susi” y también por su faceta como concejal del equipo de gobierno socialista) ha sido finalmente absuelto por el magistrado del Juzgado de lo Penal número 2 de Avilés, que así lo hace constar en la sentencia del 21 de marzo de 2025, a la que ha tenido acceso este diario.
«Sin duda el fallo supone una despreocupación, ya que verte inmerso en estos procesos no es plato de gusto para el común de los mortales. Al mismo tiempo, tampoco me siento ganador en el juicio, ya que la inocencia que ahora parece que gano, realmente ya la tenía. De alguna manera trataron de quitarmela y la recuperé. Al fin y al cabo estoy como antes de iniciarse todo esto», confiesa Fernández, a AQUÍ DIARIO. El juicio oral se produjo el pasado 19 de marzo.
Fue en 2019, cuando se producen los hechos denunciados. Susi Fernández era jefe de estudios y, conforme a su papel, actuó como secretario en una reunión entre el equipo directivo del IES y un profesor de filosofía (hoy jubilado). Dicho docente recibió una valoración negativa y aseguró que se tomaban represalias contra él, denunciando a Fernández y al entonces director del centro educativo, José Ignacio Nieto.
Según los ya absueltos (también Nieto ha sido absuelto), en dicha reunión del 30 de mayo de 2019 para la evaluación docente anual, se valoró de forma negativa al querellante en el apartado ‘Mayor dedicación al centro’, «ya que no había colaborado en dos ocasiones con las actividades extraescolares». Si bien la evaluación global del docente fue favorable. El ex profesor, por su parte, aseguraba que la valoración negativa se producía a modo de represalia, ya que había declarado, el 7 de febrero de 2019, como testigo en el procedimiento que investigaba a otro profesor del centro por un presunto delito de trato degradante a una alumna. Lo que había hecho que Nieto tuviera que acudir a hablar al juzgado.
Ante esa valoración negativa en el apartado concreto, el querellante planteó su queja ante el Servicio de Inspección Educativa que la desestimó, al entender que la evaluación se había ajustado a la legislación aplicable. Disconforme con la resolución de la Consejería interpuso un recurso que se tramitó en el Juzgado Contencioso-Administrativo número 1 de Oviedo y que, por sentencia del 13 de mayo de 2021, acordó estimar parcialmente la demanda del profesor, imponiendo a la administración educativa la apertura de expediente disciplinario a Nieto. Frente a Fernández, no se llevó a cabo ninguna actuación disciplinaria.
Y es que, según especifica el magistrado en la sentencia de este marzo, la intervención de Susi «queda muy reducida, en cuanto está limitada a dar fe de la valoración. Si por otro lado, no es considerada la actuación con contenido penal, no cabe otra posible solución que la libre absolución de los acusados». Contra la sentencia cabe interponer recurso de apelación.
«Por positivo que uno sea, hay que reconocer que verse inmerso en procesos como este, es un perjuicio, tanto en lo personal como en lo profesional. La forma de afrontarlo es desde la tranquilidad, y con confianza en el sistema para que recabe la información oportuna y aclare los hechos. Hay que aceptar que hay cosas que no están en manos de uno mismo. La mala suerte de cruzarte con determinadas personas condiciona momentos de nuestras vidas. Nos pasa a todos en mayor o menor medida, y a mí me ha tocado esto. Nada estaba en mis manos para poder evitarlo», sostiene Fernández. Que también agradece a su entorno «el máximo apoyo y confianza. A la familia, los compañeros, los vecinos, los amigos, solo recibí apoyo, y me vino muy bien. Sin ellos la carga hubiese sido mucho mayor», sostiene.
Sobre el fallo también se ha pronunciado el alcalde de Valdés, Óscar Pérez, en un día «día inmensamente feliz» por la absolución de su «mano derecha, mi buen amigo y aliado». «Como alcalde mantuve en todo momento que se trataba de un proceso judicial relacionado con su trabajo y la gestión del centro y por consiguiente, mantenía mi respaldo para continuar con sus labores como representante municipal mientras se alcanzaba la verdad por vía judicial. Un breve juicio fue suficiente para demostrar a su señoría que Jesús Fernández obró ajustándose a las atribuciones de su puesto, con la profesionalidad que correspondía», defiende el regidor.
Crítico con «quienes pidieron la dimisión del Gobierno Municipal», Pérez pide «que hagan examen de conciencia» y aconseja a Fernández que se plantee acciones por si hubiese habido afectación a su honor. «Me alegro por ti, por tu familia y porque siempre has sido un ciudadano comprometido con la comunidad. Un municipio entero ve bien en que consistía este juego y felizmente las cartas están boca arriba», añade el alcalde.