El responsable de la CIG en A Mariña, Xorxe Caldeiro, explicó que este jueves los trabajadores de la planta de Sargadelos en Cervo se concentraron a primera hora frente a la fábrica, al no poder acceder a sus puestos de trabajo. «Quedáronse alí na porta da empresa», relató. Minutos después acudió un inspector de Trabajo que se reunió con la dirección para intentar desbloquear una situación que el sindicato califica de «estraña». «Non foi posible por negación da parte empresarial», indicó.
Según Caldeiro, la Inspección trasladó que no era necesario cerrar la producción por las cuestiones requeridas a la empresa.
Tras esa reunión con el empresario, la Inspección se dirigió a los trabajadores y tomó nota de las personas que estaban allí intentando acceder, lo que según la CIG servirá como base para posibles acciones legales.
Poco después de que el inspector abandonara la planta, la empresa convocó a los trabajadores a una reunión en el interior de la fábrica. Según la CIG, Segismundo García mantuvo al personal esperando «un rato largo» y les comunicó que seguían formando parte de la empresa. También les dijo que la producción no se reanudaría, como mínimo, hasta la próxima semana, «que era polo seu ben», y que durante ese tiempo cobrarían igualmente.
«En definitiva, o que lles dixo é que seguirían na mesma situación que estaban hoxe, non houbo ningún cambio», resumió Caldeiro. «Segue habendo un peche patronal, inxustificado dende o noso punto de vista porque non hai ningún peche imposto pola protección de traballo nin sequera por saúde laboral. Simplemente había recomendacións esixibles á empresa por tema de saúde laboral»
Según el responsable de la CIG, la fábrica podría reabrir cuando lo decida el empresario, pero no existen garantías: «Non sabemos nin cando, nin como, é a súa palabra, pero visto o efémeras que son as súas decisións e o volubles e cambiantes, non sabemos se vai ser certo ou non».
La CIG considera que los trabajadores siguen sin garantías y señala que, si se producen despidos, podrían impugnarse como nulos o improcedentes, según determine la autoridad judicial. «Mentres non teñan unha solución real ou unha certificación de cal é a súa situación, deberían seguir presentándose á empresa todos os días», precisa.
Desde el Concello de Cervo también quisieron mostrar su apoyo a los trabajadores. La alcaldesa, Dolores García Caramés, se desplazó desde primera hora a la fábrica para acompañarlos en este momento, que calificó de desconcertante, y mantuvo encuentros con la dirección de la empresa. La regidora confió en que se alcance un entendimiento que garantice la continuidad de una factoría «crucial para o municipio e que é un símbolo cultural de Galicia». También subrayó la importancia de agotar todas las vías de diálogo para que la actividad pueda continuar con todas las garantías de seguridad.