Entre las novedades más destacadas, se incluye una bonificación para las explotaciones ganaderas y la equiparación de los pisos turísticos a actividades no domésticas a efectos de facturación
El Concello de Barreiros debatirá en el próximo pleno la modificación de las ordenanzas de abastecimiento de agua, saneamiento y recogida de residuos. Entre las novedades más destacadas, se incluye una bonificación para las explotaciones ganaderas y la equiparación de los pisos turísticos a actividades no domésticas a efectos de facturación.
Una ordenanza adaptada a la realidad actual
El objetivo de la actualización es modernizar la normativa vigente, que data de 2011, para ajustarla a las necesidades actuales del municipio. En este sentido, la nueva regulación exigirá la instalación de contadores específicos para zonas comunes en urbanizaciones, como jardines y piscinas, además de actualizar el catálogo de infracciones y sanciones.
Asimismo, se introduce un cambio significativo al considerar los pisos turísticos como un uso no doméstico, lo que afectará tanto al coste del suministro de agua como a la tasa de residuos. La alcaldesa, Ana Ermida, subraya la importancia de estas modificaciones: “Estábase traballando cunha ordenanza que viña do ano 2011, hai practicamente 15 anos, cando a situación na prestación do servizo e no consumo que había non tiña comparación coa actual. As modificacións pretenden facilitar o día a día e recoller as situacións que existen, baixo o criterio de que as persoas que non contribúen ao mantemento dos servizos cos seus impostos no Concello, teñen que facelo mediante as taxas que garantan a cobertura do mesmo. É unha cuestión de equidade e xustiza social”.
Bonificaciones para las explotaciones ganaderas
Uno de los cambios más relevantes es la introducción de una bonificación en el recibo del agua para las ganaderías. El Concello reconoce que estas explotaciones son grandes consumidoras de agua debido a su actividad económica y que, además, desempeñan un papel fundamental en la preservación del entorno rural. “Son grandes consumidoras de auga como materia prima na súa actividade económica que, ademais, mantén vivo o rural. Así que socialmente temos que compensar ese beneficio que elas aportan ao concello”, explica Ermida.
Para ello, se aplicará una exención en la cuota del último tramo de consumo, limitando la tarificación al ajuste por el IPC acumulado.
Una tarifa progresiva para incentivar el ahorro
La nueva ordenanza también busca fomentar un consumo responsable del agua mediante un sistema de tarificación progresivo. Se establecen cinco tramos, de manera que quienes más consuman, más paguen.
El primer tramo, de hasta 12m3, tendrá una tarifa de 0 euros, lo que permitirá que una familia con bajo consumo solo abone la cuota de mantenimiento de 15 euros cada dos meses. A partir de ahí, los precios oscilarán entre los 0,29 euros por metro cúbico en los tramos inferiores y los 0,57 euros para consumos superiores a 60m3.
Actualización del recibo de la basura tras 24 años
Otra de las modificaciones afecta a la tasa de recogida de residuos, que no se había actualizado desde 2001. Tras casi un cuarto de siglo sin cambios, el Concello ajustará la tarifa para adecuarla a los costes actuales, que han aumentado significativamente debido a la ampliación de servicios, como el punto limpio.
Ermida justifica esta medida señalando que los costes de gestión de residuos se han disparado en los últimos años: “Os custos do servizo nos últimos anos están disparados, especialmente o de tratamento do mesmo, que subiu no último ano un incremento por parte de Sogama de máis dun 40% e nos tres últimos, máis do 100%”. Además, la alcaldesa denuncia que la gestión del sistema de residuos se ha convertido en una carga económica difícil de sostener para los ayuntamientos: “A xestión do lixo está sendo un pozo sen fondo para os Concellos que vén como unha gran parte dos seus recursos hai que destinalos a xestionar un sistema que non é sostible, pero do que non hai alternativa a día de hoxe”.
Con la actualización, el recibo de la basura en Barreiros pasará a ser de 9 euros al mes, una cifra que busca equilibrar el coste del servicio con su sostenibilidad económica a largo plazo.